Pérdida Irreparable
Ahí yace el cuerpo despedazado. Nadie conoce la hora de su fatal caída, aunque la gente del barrio supone que fue a horas de la madrugada, justo en el momento en que llegó de improviso aquél ventarrón. Decenas de curiosos…
Ahí yace el cuerpo despedazado. Nadie conoce la hora de su fatal caída, aunque la gente del barrio supone que fue a horas de la madrugada, justo en el momento en que llegó de improviso aquél ventarrón. Decenas de curiosos…
El primer ministro de Papúa Nueva Guinea recibió los representantes de los dos grupos. Uno era el enviado del gran consorcio internacional de mineros. El otro, un anciano en taparrabos, con plumas amarillas en la cabeza y florecitas silvestres incrustadas…